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© 2019 POR CENSURADOS FILM FESTIVAL

 

LAS CENSURADAS

 SELECCIÓN DE PELÍCULAS QUE FUERON CENSURADAS DURANTE EL 2018 

ANOTE'S ARK

Dir. Matthieu Rytz | Canadá | 2018 | Documental | 77’

Algunas proyecciones de este documental fueron canceladas por el actual gobierno de Kiribati, presidido por Taneti Mamau, de política radicalmente opuesta a la que durante años desarrolló su antecesor, Anote Tong, protagonista del largometraje y dirigente de la nación entre 2003 y 2016. Si bien el primero centra su visión en los próximos 20 años de este país-atolón ubicado en el Pacífico Central y busca potenciar el turismo y la pesca como fuente de ingresos, el segundo lo hace a largo plazo, buscando por el mundo una solución urgente al mayor problema que enfrenta: su desaparición engullido por el mar como consecuencia del cambio climático antes de que acabe el siglo.

La situación para Matthieu Rytz, director de la película, también cambió notablemente con el cambio de régimen. Tras cuatro años yendo y viniendo de las islas para filmar, el fotoperiodista canadiense dejó de ser bien recibido en Kiribati. Las navidades de 2017, cuando regresó allí para proyectar el documental a sus pobladores después de años conviviendo con ellos, tres policías irrumpieron en la casa de unos amigos en la que se hospedaba con su pareja, se quedaron con su computadora y le dijeron que tenía que coger el próximo vuelo y salir del país.

RAFIKI

Dir. Wanuri Kahiu | Kenia | 2017 | Ficción | 83’ 

Cuando el Festival de Cannes anunció en abril de 2018 la selección de “Rafiki” en su sección “Una cierta mirada”, las autoridades de Kenya reaccionaron con sorprendente alegría. El Ministerio de Cultura felicitó a Wanuri Kahiu, su directora, en las redes sociales; y el presidente de la Junta de Cinematografía y Clasificación de Kenya (KFCB), Ezekiel Mutua, la definió en un programa de radio como “una de las personalidades más interesantes del cine keniata”. Diez días después, sin embargó, la película fue censurada.

La decisión de prohibir su estreno se basó en una ley de la época colonial y se alegó como justificación su temática homosexual y “su claro intento de promover el lesbianismo” en un país en el que las relaciones entre personas del mismo sexo están penadas con hasta 14 años de cárcel. La propia directora de este largometraje de ficción basado en un cuento de la ugandesa Monica Arac de Nyeko, sin embargo, explicó días después que la censura se produjo porque nunca quiso cambiar su final, insinuando además que las autoridades le propusieron casar a una de las protagonistas con un hombre.

Kahiu interpuso entonces una demanda esgrimiendo que la prohibición de la película suponía violar su derecho a la libertad de expresión; y en septiembre de 2018 la jueza Wilfrida Okwany permitió su exhibición durante una semana y solo para público adulto.  Las salas de cine se llenaron de espectadores. La aparente victoria, no obstante, se vio empañada por los reales motivos detrás de la resolución. 

Aunque la jueza argumentó que una de las razones de la creatividad artística era “despertar la conciencia de la sociedad, incluso en temas tan irritantes como la homosexualidad”, lo cierto es que la decisión se tomó para que la película pudiera optar al Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa, pues la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos pide como requisito que las películas estén en cartelera en su país de origen al menos siete días consecutivos.

Desde que la película estuvo en Francia, la joven cineasta ha sido además objeto de amenazas de arresto e intimidaciones en su país, y fue la propia Kahiu quien pidió a los keniatas que no piratearan ni vieran su película en streaming como medida de protección. “Que nadie se procure un enlace, porque eso haría peligrar mi libertad y mi vida”, afirmó. Tras ganar Samantha Mugatsia, la actriz protagonista de “Rafiki”, el premio a mejor actriz en FESPACO, el Festival Panamericano de Cine y de Televisión de Uagadugú, en Burkina Fasso, la directora ya anunció en Twitter que se dirigirá al Tribunal Supremo de Kenia para pedir el levantamiento definitivo de la prohibición de la película.

Dir. Talal Derki | Alemania | 2017 | Documental | 98’.

Aunque este largometraje estaba nominado como Mejor Documental en los Oscar 2019, su director Talal Derki tuvo problemas para ingresar a los Estados Unidos y asistir a la 91ª edición de la entrega de premios más esperados simplemente por su origen. Derki nació en Siria y actualmente vive en Berlín en condición de exiliado, motivo por el que inicialmente le fue denegado el permiso de entrada al país norteamericano, tal y como explicó Dan Cogan, productor ejecutivo de la película, en un comunicado en el que destacó que la administración del país es reticente a dar visados a ciudadanos provenientes de países de mayoría musulmana. A tan solo unos días de la ceremonia su visado fue finalmente aprobado, pero el de su mujer, que también cuenta con pasaporte sirio, fue rechazado por las autoridades.

THE CRYING OF TANBUR

Dir. Anisa Sabiri | Tayikistán | 2018 | Ficción | 25’

A principios de la década de 1990, la guerra civil en Tayikistán, el país de origen de Anisa Sabiri, la directora de “The Crying of Tambur”, mató a entre 35 mil y 157 mil personas y desplazó a más de 800 mil, sin embargo el doloroso suceso aún sigue siendo un tema prácticamente tabú en el país; por eso cuando la joven cineasta les contó a dos viajeros de los Estados Unidos, Joseph y Smita Proto, acerca del guión de su película sobre la historia familiar de un reportero de guerra, éstos organizaron una campaña de recaudación de fondos que en poco tiempo alcanzó el dinero necesario para convertir el sueño en una realidad. 

Sabiri, sin embargo, aún tuvo que enfrentar las regulaciones sobre la producción cultural en Tayikistán. Y no fue sencillo. La agencia de cine tayika, afiliada al gobierno, rechazó otorgar la licencia de grabación necesaria para el guión hasta en tres ocasiones, por lo que la cineasta tuvo que presentar una versión que excluía las escenas de batalla para que fuera aprobado. Una vez filmada la película, además, Sabiri recibió la orden de ir a la comisaría y allí se le pidió que entregara el disco duro con todo el material de grabación original.

GAZA

Dir. Carles Bover y Julio Pérez | España | 2017 | Documental | 18'

No ha sido fácil para “Gaza” alzarse con el título al Mejor Cortometraje Documental en la 33ª edición de los Premios Goya, los galardones cinematográficos más importante del cine español. Según denuncian Julio Pérez del Campo y Carles Boyer, los directores de la película, la obra ha sido víctima de muchos intentos de censura en diversos festivales y cines detrás de los cuales están Israel y sus organizaciones, incluyendo la propia Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas que otorga los premios, que también recibió diversas amenazas, y el Arzobispado de Madrid, que prohibió su exhibición en la parroquia San Carlos de Borromeo -también conocida como la “iglesia roja”- por la “presión” de la comunidad judía, tal y como confirmó el propio centro pastoral en un comunicado en el que también hizo públicas las numerosas intimidaciones  vertidas durante días contra todos aquellos que promovieron la proyección.

La grabación del documental tampoco estuvo exenta de problemas. El cortometraje muestra la vulneración de los derechos humanos que sufre diariamente la población palestina en la Franja de Gaza y profundiza en las devastadoras consecuencias de las ofensivas que el Ejército israelí llevó a cabo en la zona en 2014, en el contexto de la operación 'Marco Protector', que dejó más de 2.200 muertos. Como la censura israelí impide que se pueda documentar cuál es la situación allí, Pérez de Campo, que es profesor de biología, obtuvo de las autoridades locales "permiso para hacer un estudio sobre la agricultura en la franja” y solo así tanto él como Carles Bover pudieron ingresar al lugar, ya que la frontera con Egipto estaba cerrada en ese momento por el golpe de estado que había sufrido el país.